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Amor a primera vista

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Amor a primera vista

20/12/2017
Nacho

Hay diversos barrios de Valencia que su urbanismo conserva rasgos de cómo se vivió en el siglo pasado. Los oficios se agrupaban en gremios y los gremios se aglutinaban en una misma zona. Además la gente trataba de vivir cerca de su trabajo, para poder desplazarse andando o en bicicleta.

Es por esto que, por ejemplo, en los aledaños de la Avenida del Puerto concurrían muchas actividades profesionales vinculadas a la actividad portuaria. Podéis verlo en los nombres de muchas calles del Grao y Cabanyal: Serrería, calle de las maderas, calle del hierro, calle boteros, Industria,… (Ver artículo: Valencia, la ciudad de España que más calles tiene dedicadas a oficios)

Si observáis a vista de pájaro, en distritos como Tránsitos, Ruzafa, el Ensanche o los Poblados Marítimos, es fácil descubrir manzanas de edificios que en su interior albergan naves y talleres que en otra época bullían de actividad industrial. Hoy en día, la mayoría de esas naves se han reconvertido en parkings o supermercados, unos pocos todavía conservan su actividad original y algunos más cayeron en el olvido tras su decadencia.

Foto: Pau Olivares Peiró

Conociendo los secretos que esconde nuestra ciudad, sabíamos que antes o después descubriríamos a nuestra enamorada. Escondida en la manzana delimitada por las calles Burriana, Almirante Cadarso y Avda. del Reino de Valencia, justo donde se entrelazan sus dedos el barrio de Ruzafa y el Ensanche.

Una gran nave que llevaba cerrada más de 25 años y que en otro tiempo fue una próspera imprenta desde donde salían, entre otras muchas cosas, los carteles de los más importantes festejos taurinos de Valencia.

El local cumplía los requisitos que buscábamos para nuestro coworking: a pie de calle, amplitud, luz natural, patio interior, encanto,… Aunque estaba lleno de una gran cantidad de trastos, nuestra imaginación ya volaba para saber dónde estarían las salas de reuniones y despachos, dónde ubicaríamos la zona de coworking fijo y la de coworking flexible, el lugar destinado a la cafetería y relax, las cabinas para videoconferencias o la zona de eventos.

3 meses de negociación y trámites burocráticos pasaron antes de poder decir que Wayco tendría un nuevo coworking en Ruzafa. El proyecto arrancaba y para llevarlo a cabo necesitábamos formar un gran equipo así que rápidamente enrolamos en la nave a José Costa, como arquitecto del proyecto.

No podíamos contar con nadie mejor, José es coworker de Wayco desde hace años, anteriormente vivió 4 años en Río de Janeiro donde montó su propio coworking, así que como arquitecto y también como usuario, su voz, su criterio y su gusto estético lo hacían imprescindible en nuestra aventura. (Puedes ver y escuchar la video-entrevista que le hicimos hace unos meses).

José Costa y su equipo, trabajando sobre el terreno.

(Continuará…)

¿Quieres seguir leyendo más? Capítulo 3: Un espacio único antes de empezar

(Fotografías de Pau Olivares Peiró)

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