REFLEXIONES CON CAFÉ #3 | Arquitectura y Coworking

 · Actualidad, Wayco Ruzafa
Arquitectura y coworking. Wayco Ruzafa

Imagen: Quatre Caps

La obra avanza a buen ritmo. Siempre es emocionante ver cómo van cogiendo forma esos espacios imaginados, cómo las imágenes se transforman en materia. Es algo mágico. Y siempre lo hacen de forma sorprendente. Una imagen, por muy realista que parezca, solo es una imagen. Una herramienta muy útil, por cierto, en este arte tan complejo.

Para concluir esta serie de reflexiones, cuatro ideas más:

LIBERTAD

Me gusta dejar los proyectos abiertos. Dejar el vacío necesario para que sus usuarios se apropien, los colonicen, los completen. Es siempre deseable en este tipo de espacios una dosis importante de libertad, a partir de ambientes no totalmente definidos. Me parece importante saber parar en la creación de un universo visual para dejar ese margen que permitirá una evolución más fácil.

SOFISTICACIÓN

Aunque me encanta la idea romántica de trabajar sobre el concepto de ruina, a la hora de renovar un espacio se hace necesario contraponerle una dosis de sofisticación. Actualizarlo al siglo XXI mediante la incorporación de tecnologías actuales, mobiliario, estructuras, equipamientos, de elementos prácticos pero también visuales, que de alguna manera activen el espacio. Es a través de esa mezcla de memoria y modernidad que ambas ideas adquieren una mayor fuerza.

EQUILIBRIO

En este tipo de proyectos la idea de equilibrio toca todas las facetas posibles. Equilibrio entre la preexistencia, lo antiguo, la memoria y lo añadido, lo moderno. Equilibrio económico, aquilatando las decisiones y ajustando el presupuesto constantemente para que la operación financiera sea viable. Equilibrio entre la comodidad y el estímulo provocador. Equilibrio entre la luz y la sombra. Equilibrio entre la concreción y definición de los ambientes y la participación del usuario en la misma. Equilibrio entre la privacidad y la colectividad. Equilibrio sensorial, de materiales, de colores. Equilibrio entre los espacios de trabajo, los fijos, los definidos y los ambiguos, los de esparcimiento. Equilibrio entre la idea de fábrica, de producción y la sensación de hogar, de bienestar. No es una cuestión de dejar la balanza lo más equilibrada posible. La complejidad viene de tratar de entender hacia qué lado conviene inclinarse en cada caso dadas las circunstancias específicas.

Cafetería. Wayco Ruzafa.

Imagen: Quatre Caps

DIVERSIÓN

Por último, una idea que solemos olvidar los arquitectos: el aspecto lúdico de la arquitectura. Una de las cosas que aprendí en mis años brasileños y que más tengo que agradecer, es a no tomarme demasiado en serio en las cosas. “Leveza” (ligereza). Ser profesional no tiene nada que ver con ser serio. Trabajar bien y de forma eficiente no está reñido con pasarlo estupendamente haciéndolo. Más bien todo lo contrario. Como bien dice una amiga mía, si no es divertido no es sostenible. Creo esta actitud acaba apareciendo en los proyectos. Normalmente la arquitectura “buena” está asociada a una sobriedad, a un intelectualismo, que difícilmente conecta con las personas. Y si eso pasa es que algo no acaba de funcionar. En el ámbito de las oficinas hace años que se inició una corriente opuesta al aspecto duro y funcional tradicional, lo que podríamos llamar la oficina adolescente. Las grandes empresas tecnológicas entendieron que las cabezas de los jóvenes creativos funcionaban mejor si trabajaban en un entorno lúdico. ¿Pero es que hace falta ser joven para divertirse?

Posts recomendados / Recommended Posts

Deja un comentario / Leave a comment

Empieza a escribir y pulsa Enter para buscar / Start typing and press Enter to search

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies